Mintakka Encuentra tu camino. Siempre.

Condiciones de uso

Tu cuenta y tus móviles, qué es gratis y qué añade la suscripción, qué puedes publicar y qué puedes hacer con una ruta que te descargas.

Última actualización: 30 de septiembre de 2026

Qué abarcan estas condiciones

Estas son las condiciones para usar Mintakka™: la aplicación del móvil y del reloj, esta web, tu cuenta, la suscripción y el catálogo de rutas. Se te aplican desde el momento en que creas una cuenta, y se aplican a cualquiera que descargue una ruta del catálogo. «Nosotros», en ellas, es Mintakka.

Los §§ 8 a 16 son los del catálogo: qué puedes publicar en él, a qué te comprometes al hacerlo, qué nos dejas hacer con ello después y qué puedes hacer tú con una ruta que encuentres ahí. Qué hacemos con tus datos está en la política de privacidad.

Tu cuenta

Mintakka te pide una cuenta la primera vez que la abres, y no hay forma de usar la aplicación sin ella. Entras con Google, o con una dirección de correo y una contraseña.

Tienes que tener al menos 13 años para tener una cuenta, o más si la ley de tu país fija una edad mayor para aceptar estas condiciones por tu cuenta.

Una cuenta es de una persona. Las rutas, las salidas y el perfil que tiene dentro son de un solo usuario, y los límites del apartado siguiente existen por eso. No compartas tu contraseña.

Puedes eliminar tu cuenta cuando quieras. Cómo, y qué borra y qué deja, está en la política de privacidad.

Tres móviles y una ruta a la vez

Tu cuenta puede tener la sesión iniciada en hasta tres móviles, y solo uno de ellos puede estar navegando a la vez. Ninguno de los dos límites es un accidente técnico: la cuenta es personal, y las rutas, las salidas y el perfil que tiene dentro son de un solo usuario.

Un cuarto móvil se rechaza y se le pide que nos escriba a support@mintakka.com contándonos su caso. Es una petición que contestamos, no una norma tras la que nos escondemos: la lee una persona.

Empezar una ruta en un móvil mientras otro de los tuyos está navegando se rechaza hasta que el otro termina, o hasta que lleva media hora sin dar señales.

Puedes quitar un móvil de tu cuenta tú mismo, y al hacerlo se cierra su sesión. Cuántas veces puedes hacerlo está limitado, para que tres plazas no se vayan pasando por un grupo. Si alguna vez llegas al límite, escribe a la misma dirección.

Qué es gratis y qué añade la suscripción

Con una cuenta, Mintakka es tuya sin pagar nada: importar y planificar rutas, el catálogo, tu biblioteca y su copia en nuestros servidores, tus salidas y tu perfil, compartir una ruta en directo, el reloj… y diez horas de navegación, para que descubras si es para ti. Las diez horas se cuentan por cuenta y por móvil: una cuenta nueva en el mismo móvil no trae otras.

La suscripción añade navegar sin que se cuenten las horas, en el móvil y en el reloj; mapas sin conexión para donde vayas; y tus archivos GPX fuera de Mintakka: compartidos, guardados en un archivo o descargados de esta web. La página del plan dice qué incluye.

Empezar la prueba gratuita o suscribirte gasta lo que te quede de horas gratis, para siempre, y empezar la prueba en un móvil gasta también las de ese móvil. No vuelven cuando termina la prueba o la suscripción.

Cuando una suscripción termina, no se va nada tuyo con ella: tu biblioteca, tus salidas y todo lo que publicaste se quedan donde están. Lo que se para es lo que añadía la suscripción, y como tus horas gratis se gastaron cuando empezó, para navegar vuelves a necesitar una suscripción.

Pagar, cancelar y reembolsos

La suscripción la vende Google Play, mensual o anual, en tu cuenta de Google. Google Play cobra, renueva, cancela y reembolsa según sus propias condiciones, y nosotros no vemos nunca tu tarjeta. En esta web no se vende nada.

El precio es el que te enseña Google Play antes de que confirmes, en tu moneda y con tus impuestos.

La prueba gratuita, cuando se te ofrece, no cuesta nada durante el tiempo que indica la oferta y necesita un método de pago en tu cuenta de Google. Si no la cancelas antes de que acabe, se convierte en el plan que elegiste y Google Play lo cobra.

Cancela cuando quieras en Google Play. Cancelar detiene la siguiente renovación; el periodo que ya pagaste dura hasta su final.

Eliminar tu cuenta de Mintakka no cancela la suscripción. Google Play sigue cobrando hasta que la canceles allí, así que cancélala primero.

Los reembolsos son cosa de Google Play: pídelo en Google Play, según su política de reembolsos. Si así no se resuelve, escríbenos a support@mintakka.com y lo mirará una persona.

Una cuenta de Google Play paga una cuenta de Mintakka. Una suscripción no se puede compartir entre dos usuarios con una misma cuenta de Google.

La foto de satélite de cerca es de MapTiler

Cuando te acercas mucho en el mapa de satélite con la sesión iniciada, la foto viene de MapTiler, con conexión. Solo puedes usarla como lo permiten las condiciones de MapTiler, y esas condiciones forman parte de estas mientras la uses.

Todo lo que Mintakka te enseña mientras te mueves —la línea, la flecha, los avisos de giro, el aviso de fuera de ruta, las distancias, el desnivel y el mapa— es una ayuda, calculada a partir de datos que pueden estar mal y de una posición GPS que puede desviarse. La señalización sobre el terreno manda siempre por encima de lo que veas en el móvil o en el reloj, y también las normas de la carretera o del camino por el que vas.

No mires la pantalla ni la toques cuando no sea seguro. Un aviso puede llegar tarde o no llegar: un móvil sin batería, sin señal GPS o sin conexión con tu reloj no puede avisarte de nada.

Sales con tu propio criterio y bajo tu propia responsabilidad. En la medida en que lo permita la ley, no asumimos responsabilidad alguna por daños derivados de seguir lo que te enseña la aplicación.

Qué puedes publicar

Cualquier ruta que tengas en el móvil: un archivo GPX que importaste, una ruta que planificaste en la aplicación o una guardada a partir de una salida que grabaste. Se publica de una en una, desde un formulario que te enseña en un mapa exactamente lo que se va a enviar.

También puedes valorar la ruta de otra persona: de una a cinco estrellas y nada más, porque una valoración no lleva texto. No se muestra nunca con tu nombre.

Lo único que no puedes publicar es una ruta que te descargaste de este catálogo. Ya está aquí. La aplicación no ofrece siquiera la acción, y el catálogo rechaza un trazado que ya tiene.

No hace falta que hayas hecho la ruta para publicarla. El catálogo marca las que sí se han recorrido, para que quien las lea note la diferencia.

A qué te comprometes al publicar

Cada publicación lleva una declaración que marcas tú: esta ruta es mía o tengo derecho a publicarla. Eso no lo puede comprobar nadie —ni nosotros ni otro usuario—, así que el catálogo se sostiene sobre lo que significa esa casilla:

  • Es tuya para publicarla. La grabaste, la planificaste o la trazaste, o quien lo hizo te dio derecho a publicarla. Un archivo que te bajaste de otro servicio, o que encontraste en una web, no es tuyo para publicarlo por el hecho de tenerlo.
  • No deja al descubierto información privada de nadie. Ni dónde vive alguien, ni su nombre, ni dónde estuvo y cuándo. Tu salida y tu llegada las decides tú, y el formulario de publicación tiene una opción para ocultar las dos.
  • No es ofensiva. El nombre y la descripción los leen desconocidos, y algunos son niños.
  • No es publicidad, y no es lo mismo publicado una y otra vez.

Esos cuatro son también los cuatro motivos por los que cualquiera puede denunciar una ruta publicada, y son con lo que se contrasta tu declaración cuando resulta ser falsa. Qué se puede publicar y qué no está en las normas de contenido.

Qué nos dejas hacer con lo que publicas

Al publicar concedes a Mintakka una licencia perpetua, irrevocable, mundial, no exclusiva y gratuita para almacenar lo que publicaste, mostrarlo en la aplicación y en el catálogo y permitir que cualquiera lo descargue, junto con las copias técnicas y las cifras calculadas a partir de ello que eso requiere.

Conservas todo lo que tenías. La ruta sigue siendo tuya: publícala donde quieras y haz lo que quieras con tu propia copia. Esta licencia sirve para que podamos llevar el catálogo; no te quita nada y no nos hace dueños de tu ruta.

Lo que publicas en la comunidad se queda en la comunidad. Una ruta que otros se han descargado y han valorado no desaparece porque una persona cambie de idea. Hay dos maneras de que salga del catálogo, y solo dos:

  • Tú, mientras exista tu cuenta. La borras tú desde Rutas → Publicadas, de una en una y cuando quieras. Es un borrado y se te dice como tal: sus valoraciones, su puntuación y las veces que se ha descargado se van con ella, y publicar otra vez la misma ruta es una publicación nueva que empieza de cero. La ruta se queda en tu biblioteca: lo que destruyes es la publicación.
  • La moderación, cuando lo publicado incumple las normas de contenido. Lo que ha retirado un moderador no lo puedes reponer tú.

Eliminar tu cuenta no saca tus rutas del catálogo. Se quedan y pierden su firma: tu nombre y el vínculo con tu cuenta se borran, y lo que queda es una línea en un mapa que no es de nadie. Si no quieres que una ruta se quede, bórrala antes de eliminar la cuenta.

Qué puedes hacer con una ruta que te descargas

Llevarte una ruta del catálogo a tu biblioteca no cuesta nada. Lo que puedes hacer después con la ruta depende de cuál de los dos tipos sea, y el catálogo marca cada ruta con el suyo.

Una ruta marcada como Oficial es nuestra, construida a partir de datos de OpenStreetMap o sacada de un registro público, y publicada bajo la licencia que indica su página: la ODbL para OpenStreetMap, la del propio registro para las demás. Lo que esas licencias te piden está en la página de atribución.

Una ruta marcada como Comunidad la publicó otra persona bajo estas condiciones. Descárgala, recórrela, guárdala en el móvil, pásala a tu GPS, imprímela: está ahí para recorrerla. Lo que no es, es material para republicar: no pongas la ruta de otra persona en otra web ni en otra aplicación, no la vendas y no montes un producto con ella. Si quieres hacer algo más que recorrerla, pídeselo a quien la publicó.

Ninguno de los dos tipos se puede sacar a granel. No hay exportación del catálogo ni permiso para fabricarse una: descargar ruta tras ruta para reunir una colección no es usar el catálogo, y estas condiciones no lo permiten.

Las rutas que te planifica la aplicación

Cuando pones puntos en el planificador, la línea que la aplicación traza entre ellos se calcula sobre datos de OpenStreetMap. Lo mismo vale para la vuelta que te rehace sobre tus pasos y para el trazado que recalcula cuando te has salido de la ruta.

Mintakka acredita a OpenStreetMap allí donde dibuja un mapa, y eso es todo lo que se debe: mira la página de atribución. Tú no tienes que añadir nada ni arrastrar nada: una ruta que planificaste es tuya para publicarla como cualquier otra.

Una ruta no es una garantía

Nadie ha comprobado estas rutas. Las que hemos construido nosotros vienen de datos abiertos y no las hemos recorrido; las que ha publicado la gente son la salida de alguien. Ni nosotros ni nadie ha verificado por dónde va una ruta, si es practicable, si está permitida o si es segura.

Cuando una ruta aparece como sendero oficial o señalizado, es así como está cartografiada en OpenStreetMap. La señalización sobre el terreno manda siempre por encima de lo que veas en la pantalla.

Las condiciones cambian. Un camino puede estar cortado, inundado, comido por la vegetación, desviado, cubierto de nieve o directamente no existir. Infórmate en la zona antes de salir, lleva un mapa y con qué usarlo, y juzga por ti mismo lo que puedes hacer ese día.

Usas el catálogo bajo tu propia responsabilidad. En la medida en que lo permita la ley, no asumimos responsabilidad alguna por daños derivados del uso de una ruta ni por lo que haya publicado otra persona.

Tu propia biblioteca y cuánto la guardamos

Al margen de lo que publiques, Mintakka guarda una copia privada de tus propias rutas y salidas, para que tu historial sobreviva a un móvil perdido y te acompañe a uno nuevo y a la web. No la lee nadie más que tú.

Todo se guarda para todo el mundo, siempre y gratis: las cifras —la fecha, la distancia, el desnivel, el tiempo y la pequeña línea de vista previa— y el track completo, el que te deja volver a navegar una salida. Guardarla no te cuesta nada, y nada de ella se borra para ahorrar espacio. Y mientras tanto tienes una copia de todo en el móvil.

Borrar es borrar. Borra una salida o una ruta en un sitio y desaparece de todos. No hay papelera, ni deshacer, ni periodo de recuperación, y te lo decimos antes de que confirmes.

Una cuenta en la que nadie entra durante dos años se elimina, con todo lo que tenga dentro, y antes te escribimos. Eso va de no guardar los datos de alguien que ha dejado de usar la aplicación: no es un cobro por almacenamiento ni un castigo por no suscribirte.

Cuando algo se retira

Una ruta publicada puede ocultarse o retirarse, y una cuenta puede quedarse sin poder publicar, cuando lo publicado incumple las normas de contenido. Una valoración no: son unas estrellas sin texto, así que no hay nada que retirar en ella. No se destruye nada cuando se retira una ruta: conserva su línea, sus cifras y sus valoraciones, y lo único que cambia es su estado. Lo que tienes en el móvil no se toca: siempre fue tuyo.

Se te comunica por correo y en la aplicación, en tu idioma: qué se ha decidido, el motivo y el día. Si crees que nos hemos equivocado, escribe a la dirección que hay al pie de esta página y lo leerá una persona.

Las normas de contenido, enteras

Las cuatro normas del § 9 son la versión corta de lo que tiene sitio en el catálogo. Qué se puede publicar y qué no, cómo denunciar una ruta que no debería estar ahí y qué puede decidir un moderador está entero en las normas de contenido. Forman parte de estas condiciones.

Si estas condiciones cambian

Publicamos el cambio en esta página y la fecha del pie se mueve. Si sigues publicando después de eso, eso es tu aceptación.

Si no estás de acuerdo con un cambio, deja de publicar y borra las rutas que publicaste. Lo que ya publicaste se queda con la licencia que concediste cuando lo publicaste.

Lo mismo vale para el resto de estas condiciones: usar Mintakka después de un cambio es aceptarlo. Si no estás de acuerdo, cancela tu suscripción en Google Play y elimina tu cuenta.

Tus derechos como consumidor

Nada de estas condiciones te quita un derecho que te dé la ley de consumo del país donde vives. Donde una frase de aquí diga menos que esa ley, vale la ley.

Si una parte de estas condiciones resulta no ser válida, el resto sigue siéndolo.